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Cada día que pasa este Osasuna es más reconocible en casa. Cada partido que disputa en El Sadar se parece más al Osasuna de toda la vida, al que todos queríamos ver, al que hace por lo menos dos temporadas que no reconocíamos. Lo de ayer fue una auténtica apoteosis, un éxtasis. El clímax que se alcanzó con el golazo de Roberto Torres, digno de un auténtico especialista en lanzamientos de falta, que supuso la remontada ante el líder. Sí, sí, hay que recordar que el rival que teníamos enfrente era el líder y que se había adelantado en el marcador. Ayer, el aficionado rojillo tenía muchos motivos para salir eufórico del estadio y celebrarlo por todo lo alto. A pesar de que todavía nos encontramos lejos de los puestos nobles de la tabla.

Osasuna fue superior al Málaga, mereció la victoria y no renunció a ella hasta el final. Aunque lo cierto es que no fue capaz de remontar con igualdad numérica sobre el terreno de juego. Fue a raíz de la expulsión de Gustavo Blanco cuando Osasuna logró darle la vuelta al marcador. Los malacitanos se quejan de la expulsión de su centro delantero, que bien podía haber visto la segunda cartulina amarilla en el primer tiempo, es lo que tiene jugar en exceso con los codos. Cierto es que Lillo también hizo méritos para acabar en la caseta y no lo fue así. Sin embargo, la expulsión de N’Diaye parece justa, aunque seguramente fue provocado por Lillo. Esto es lo que empañó el gran partido de Osasuna, las trifulcas que, aunque ayudaron a Osasuna a ganar, no son un espectáculo didáctico para nuestros menores.

Muñiz comentó en rueda de prensa que el Málaga tenía el partido controlado. No le faltó parte de razón, pero lo cierto es que el Málaga llegó en dos ocasiones al marco contrario y anotó en la primera que se acercó. Mientras que Osasuna rondó el área rival durante todo el partido, dominando la posesión de balón con bastante sentido. Dejamos de lado el juego más directo para mover con criterio el cuero de banda a banda. Cierto que en ocasiones fuimos demasiado lentos en las transiciones; pero no menos cierto que en otras se hizo muy bien. Por ejemplo, en el remate de Villar de cabeza en el primer tiempo que no entró por poco. Reconozco que no daba un duro por el doble pivote Mérda-Torres, y me tendré que tragar mis palabras. Jagoba Arrasate sabía lo que hacía y ese doble pivote funcionó muy bien. Torres llevó la manija del equipo, robó muchos balones y se exprimió como nunca hasta el descuento del segundo tiempo, momento en el que robó, persiguió el balón con fe y provocó una falta en campo contrario. Muy bien Roberto Torres en la posición de pivote junto a Mérida, independientemente del golazo que anotó y que levantó a los 14.052 aficionados de sus asientos.

Este equipo demostró tener gasolina y fe. Ahora sólo queda seguir puliendo pequeños grandes detalles. El gol llega en un fallo de marcaje, con lo que los errores propios siguen costando demasiado caro a los rojillos. Rubén apenas tuvo que intervenir y el Málaga fue ganando mucho tiempo en El Sadar. Sin duda, la otra asignatura pendiente es el juego y los resultados a domicilio. Si no conseguimos revertir esa situación, no llegaremos a alcanzar a los de arriba.

No todo es jabón

Cuando Arrasate y Alkiza lo hacen bien, uno lo reconoce. Me gusta el espíritu que han imprimido al equipo en casa. Pero también me gusta ser crítico cuando hacen cosas que no me agradan tanto. Críticas que pretenden ser constructivas. No entiendo que Kike Barja sea casi siempre el primer cambio. Y lo entiendo menos ayer, cuando era el único futbolista que desbordaba por banda, cuando estaba volviendo loco al lateral Iván Rodríguez. La única explicación es que el de Noáin estuviera fundido, que no daba la sensación, o tocado.

Juan Villar sigue demostrando que tiene flor, tiene gol, aunque falló una muy clara para haber sentenciado el encuentro. No es tan vistoso en su juego como Rubén García o Kike Barja, pero tiene un olfato goleador sensacional. Por otro lado, David Rodríguez volvía a tener minutos, pero sigue muy muy lejos de lo que fue. Se le vio desconectado. Esperemos que recupere su mejor versión, porque Xisco está faltando demasiados partidos este año. Aunque reconozco que la opción de Brandon como nueve me gusta, dota de mucha movilidad al ataque rojillo.

Resumen del partido

Rueda de prensa de Jagoba Arrasate

Resumen de ‘Osasuna a Ritmo de Rock & Roll’ de Cope +

‘BFM’ de Javier Iborra

Análisis de la socia Haizea Zamora

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