Compartir

Se presentó Osasuna ante los suyos en un partido con cartel, frente a un Eibar que llegó al estadio El Sadar con una mezcla de titulares y suplentes. Los de Mendilibar, bien ordenados y siempre buscando superioridades en las bandas, dominaron los primeros minutos ante un dubitativo Osasuna, al que le costó entrar en el partido. Una mala salida de balón de Sergio Herrera provocó la primera ocasión clara armera, en la que Kike no llegó por muy poco, a un buen balón puesto desde la derecha por Capa, en el primer minuto de partido.

Los visitantes volvieron a poner en problemas a la pareja de centrales rojilla formada por Unai y Aridane, con un par de balones a la espalda, que ni Amorrortu primero, ni Bebé después consiguieron cazar.

La baja de Lucas Torró, tras el percance sufrido en Laguardia, hizo que el técnico rojillo Diego Martínez modificase el 4-1-4-1 que había usado en anteriores partidos, por un 4-2-3-1, más usado en su época en Sevilla. En el doble pivote, ‘Pacman’ Arzura sería el encargado de barrer; Fran Mérida, el encargado de crear. Para la línea de tres, en la primera parte, se buscó que De las Cuevas hiciese superioridad por dentro, dejando un carril a Clerc, y por el otro lado, David atacaba el área continuamente. Sin embargo, en la segunda parte, se optó por cambiar el perfil de los extremos colocando a dos jugadores más puros como Coris y Mateo con lo que se ganó en profundidad, sobre todo con el primero.

Un cuarto de hora tardaron los de Diego Martínez en llegar al partido. Fran Mérida y Torres, por ese orden, comenzaron a adueñarse del mismo. Apareció el guante de De las Cuevas en el minuto 18, para poner un gran balón en el corazón del área, al que David Rodríguez no pudo llegar en boca de gol. Ambos intercambiaron bandas durante la primera mitad.

Pasada la media hora de juego, el 10 navarro botó una falta desde el costado derecho,  la melé rojilla arrastró hacia el primer palo, para dejar espacio a la llegada de David, que ganaba la espalda a su marcador y con un toque sutil con el interior de su pie izquierdo lograba batir a Riesgo por alto. El ex alfarero interpretó perfectamente la frase: ”Cuanto más cerca estás de la portería, más te alejas del gol” y partió desde muy lejos llegando en el momento preciso.

Le sentó muy bien el 1-0 a Osasuna y sobre todo al argentino Arzura, el cual se sintió mucho más cómodo sin balón que con él. El ex de River tiene pinta de encajar perfectamente con la incondicional afición rojilla. A punto estuvo Roberto Torres, tras un gran desplazamiento de Oier, de aprovechar la mala salida de Riesgo para conseguir el segundo, pero su disparo con pierna izquierda, desde el carril del siete, pasó cerca de la escuadra derecha de la meta eibarresa.

Tras el paso por los vestuarios, los hombres de Mendilibar salieron en busca del empate. Otra vez en el primer minuto pudieron conseguirlo. El buen pase filtrado por Arbilla fue rematado a la media vuelta por Kike, Sergio Herrera respondió enviando la pelota a córner.

En esta segunda mitad, no hubo un dominador claro, aunque los locales tenían algo más el balón, estaban más pendientes de no cometer errores que de arriesgar en busca del segundo gol. En un balón largo del otro Herrera (Manu había sustituido a Sergio), fue peinado por Quique y él mismo se aprovechó de un mal despeje de la zaga, para ponerle un buen balón a Torres, al que el meta visitante respondió con una buena salida abajo.

Corría ya el minuto 80 y el Eibar no generaba absolutamente nada. Hacía ya rato que los entrenadores habían movido el banquillo y entre los suplentes de Osasuna hubo tres nombres propios: Coris, que le dio velocidad y mordiente, con sus conducciones al ataque local; Miguel Díaz que se asociaba bien por dentro, después de una destacada pretemporada y Xisco que en el min.88 sentenció el choque remachando a la red un remate del llegador estellés tras una buena falta, esta vez ejecutada por Fran Mérida y bastante similar a la del 1-0.

No hubo tiempo para más. Osasuna dejó un buen sabor de boca en esta pretemporada con 4 victorias y una derrota, pero lo serio comienza el sábado frente al filial sevillista y el equipo de Diego aún está lejos de su mejor nivel, según palabras del técnico gallego, ya que aún están en proceso de reconstrucción.

Seguramente el once inicial para el primer partido de liga, sea muy similar al visto esta tarde en el Coliseo rojillo.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here