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Quizás seamos muy exigentes, quizás las expectativas eran tan altas que hemos perdido el norte, quizás nos volvemos mayores y cascarrabias… Pero lo cierto es que las caras que se veían en El Sadar ayer en el primer tiempo, los silbidos que se escucharon, las protestas… denotaban un malestar considerable con el equipo. O cuando menos, una apatía terrible. Los aficionados no hemos conseguido que el equipo nos transmitiera algo en prácticamente toda la temporada. Y ayer no iba a ser un día diferente.

Estoy convencido de que Diego Martínez salió a ganar el partido desde el minuto 1. Segurísimo. No concibo otra cosa. Pero lo hizo de una manera que no nos gusta; iba a decir que no la esperábamos, pero es mentira. Claro que esperábamos que Osasuna no fuera a arrollar el rival desde el inicio, porque es algo que no ha hecho durante toda la temporada. Antes bien, Osasuna durmió el encuentro en el primer tiempo, apenas llegó al área contraria, apenas hilvanó alguna jugada de mérito durante los 45 primeros minutos. Resultado, tostón y desilusión en la grada. El aficionado quería ver a un Osasuna agresivo, valiente, que mostrara los dientes desde el inicio a un equipo que nada se jugaba. Aunque por momentos pareciera lo contrario.

Cierto es que tras el paso por vestuarios el partido se animó. Los rojos comenzaron bien el segundo tiempo y tuvieron unos primeros minutos bastante buenos con algún acercamiento de peligro. Pero poco a poco se fue diluyendo y el Lorca tuvo 10 minutos francamente buenos, en los que Manu Herrera salvó hasta en dos ocasiones a su equipo. Sin embargo, llegó el salvador Unai García, otro jugador de la casa, para devolver la esperanza y la alegría a la grada, que volvía a enchufarse y a llevar en volandas al equipo.

Pudo sentenciar Osasuna, pero no nos van los finales tranquilos esta temporada. Y no caeré en el tópico de que somos unos sufridores. Es verdad que este año tendríamos que haber tenido muchos partidos cómodos y no los hemos tenido, pero no por nuestro ADN, sino por decisiones y planteamientos técnicos y errores puntuales de los jugadores. David Rodríguez tuvo dos muy claras, Xisco marró un penalti, Quique estuvo también cerca de anotar, y hasta Miguel Flaño tuvo la suya. Miguel Flaño sí, ese central que no valía y que todavía no conoce la derrota.

En el segundo periodo, con un poco más que en el primer tiempo, poco más, Osasuna se mereció los tres puntos ante un Lorca descendido. Eso sí, hubo momentos en los que los rojos se encontraron sometidos a un rival que no se jugaba nada, pero que parecía tener una marcha más. Tres victorias, un empate y dos goles encajados.

Con toda esta noria de sensaciones que esta temporada está siendo Osasuna, llegamos a la última jornada dependiendo de nosotros mismos. Numancia, Cádiz y Oviedo nos hicieron unos enormes favores este fin de semana al no ganar y ahora volvemos a tener en nuestra mano el acabar la temporada entre los seis primeros. Para ello, hay que ganar en Pucela, e incluso el empate nos vale en la mayoría de los posibles empates. En todos ellos, de hecho, siempre que no gane el Cádiz. Así que, como ya lo hicimos ayer en Cope +, será tarde de transistores y de estar pendientes en todos los campos, narrando los goles de todos los rivales de Osasuna.

Todo lo que Osasuna no transmite, se lo transmitimos a través de las ondas, en Cope +, en ‘Osasuna a Rimto de Rock & Roll’, con el mejor equipo de la radiodifusión navarra.

Resumen del partido

Resumen de ‘Osasuna a Ritmo de Rock & Roll’

Rueda de prensa de Diego Martínez

‘El bueno, el feo y el malo’ de Javier Iborra

 

‘La Contra’ de ‘El Infiltrado en Tajonar’

El ‘Sospechoso habitual’ de las transmisiones de COPE, Javier Salvador ‘Xaba’: El Infiltrado en Tajonar.

Había que ganar y se ganó. El partido fue tan largo y aburrido, que no voy a perder el tiempo en entrar a valorar en profundidad. Todos sabíamos que no iba a ser fácil y no lo fue. Si vemos los resultados que se han dado, de “nuestra liga”, sólo Osasuna y Zaragoza, que podrían enfrentarse en el primer partido del playoff, ganaron sus partidos.

La tarde fue a pedir de boca; batacazos de Numancia y Oviedo, nada sorprendentes viendo sus números como visitantes y pinchazo a última hora del Cádiz en el Carranza, frente a un profesional Tenerife. En La Romareda hubo “de todo” y el Zaragoza se llevó el triunfo frente a nuestro próximo rival.

Con todo ello, Osasuna, casi no hace su tarea. Otro partido infausto en casa, aunque la cabeza de nuestro “cuarto centro delantero”, el renovado Unai García, envió el balón al fondo de la portería visitante. El gol rubrica una temporada muy reivindicativa del canterano.

Antes el colegiado había anulado un gol a Xisco(otro dudoso que nos birlan), Manu había salvado un par de veces a los rojillos y David había fallado una muy clara. Después del gol, Osasuna buscó el segundo. Lo pudo encontrar en un penalti enviado al poste por Xisco (creo que van 19 este año) y en el rechace, donde David tampoco remató bien.

Rescato a Unai, Manu y Lucas Torró, de un partido, del que no esperábamos mucho más, pero sí quizás, un poco más de los nuestros.

La maratón de 42 kilómetos, de la que hablé en la jornada 1, y que ahora se ha puesto tan de moda, llega a su último kilómetro. ¿Saldrá Filípides victorioso de Pucela?

Hechos los números, Osasuna depende de sí mismo; si gana está en playoff (5º), si empata, salvo en un cuádruple empate (Valladolid, Osasuna, Numancia y Oviedo), también estaría dentro, e incluso en una carambola, aun perdiendo. Los dobles y triples empates, nos valen todos.

De todo el ADN, que hemos ido perdiendo durante el último lustro, quizás nos ha quedado el de movernos como pez en el agua en el alambre, muy digno de otros equipos de alta alcurnia europea. ¡Aunque quizás, con menos posibilidades, nos iría mejor!

Poco más que eso y el jugar fuera de casa, frente a un equipo que va a tener más urgencias de inicio en el partido, que nosotros, son los factores a los que agarrarnos.

Para cuando acabe esto, dejaremos otras muchas cosas, como son la cantera, el ir a por los partidos de salida y por qué no, el tirar 4 o 5 veces a puerta en cada parte, aunque para esto último, hace falta fútbol y no lo tenemos.

Pero bueno, peor estarán otros, que diría aquel. Y es que los cuatro equipos frente a los que nos la vamos a jugar, vienen de pinchar, algunos con rachas largas de dudas, mientras que nosotros hemos encadenado 2 meses sin perder (3 victorias y 5 empates).

Salah se pierde el inicio del mundial, ojalá nosotros también, yo de echo me voy a perder en el Caribe, ojalá pendientes de los playoffs de Osasuna.

El sábado, el desenlace final, en Osasuna a Ritmo de Rock Roll. #SePuede

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