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Freddie Mercury escribió esta canción cuando sabía que su enfermedad iba a acabar con su vida. De hecho, salió al mercado seis semanas antes del fallecimiento del genial músico.

Esta canción no es un fiel reflejo a la canción, es más bien todo lo contrario. El equipo ha pasado de estar triste, tocado, muerto… (así acabó la temporada pasada) a estar muy vivo y con mucha alegría de vivir, apenas cuatro meses después. La transformación ha sido tal en este tiempo, que la temporada pasada parece un mal recuerdo. Todo esto lo digo, independientemente del resultado final que alcancemos a final de temporada. Osasuna entretiene, divierte, contagia, ilusiona. Osasuna ha vuelto a ser Osasuna. El aficionado se identifica plenamente con este equipo. Hasta los jugadores reconocen que sienten otra alegría en el cuerpo.

Viendo los equipos que hay en esta categoría y las carencias que pueda tener la plantilla en alguna posición, lo cierto es que va a ser tremendamente complicado pelear por el ascenso. Sin embargo, el seguidor rojillo ya sabe a qué juega su equipo y le gusta cómo lo hace. Planteando partidos abiertos en casa, yendo a tumba abierta a por el partido, presionando arriba, realizando un despliegue físico increíble y generando constantes ocasiones de gol. Con lo riesgos que ello conlleva. Así, los partidos de El Sadar van a ser un tío vivo de sensaciones, un toma y daca. Si seguimos estando más acertados en área contraria que el rival, todo será alegría en El Sadar. Pero hay que tener presente que esta forma de jugar que tanto nos pone, es arriesgada. Que habrá días que el rival esté más acertado en las áreas que nosotros. En ese momento, no deberíamos criticar esta forma de juego, porque creo que de ella es la culpa de que el aficionado rojillo haya recuperado la ilusión.

Ayer, sin ir más lejos, el Tenerife tuvo el 0-1 e incluso el 1-1 justo antes de que Osasuna anotara el 1-0 y el 2-0 respectivamente. Si el conjunto isleño hubiera acertado, todo habría sido diferente, aunque el partido de Osasuna habría sido igualmente atractivo y bueno.

Ya son tres la victorias consecutivas y sólo una derrota en las últimas nueve jornadas. La racha es francamente buena, pero tenemos que estar con los pies en el suelo, la lista de favoritos a estar entre los seis primeros es extensa, como ya se encargó Braulio de decir a principio de temporada. Yendo poco a poco, sin perder la cabeza y confiando en el trabajo realizado es como se ha mejorado sustancialmente esta temporada. Ahora, lo fundamental es refrendar esta mejoría en Riazor, donde será muy difícil sacar algo positivo. A pesar de la victoria en Extremadura, los partidos a domicilio son nuestro principal caballo de batalla esta temporada. Habrá que minimizar los errores por tierras gallegas.

Pero sólo tenemos que tener una cosa en la mente: el espectáculo debe continuar. Osasuna debe seguir por este camino, con esta manera de jugar que contagia. El camino de la unión entre afición y equipo es este, no parecía tan difícil de entender. Jagoba Arrasate pronto lo entendió.

 

Resumen del partido

Rueda de prensa de Arrasate

Resumen del Osasuna a Ritmo de Rock & Roll

Análisis del socio José Mari Jaurrieta

‘BFM’ de Javier Iborra

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